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Villegas Giménez, Belén — Trabajo Fin de Máster · PDF · 3.1 MB
Este estudio es el más completo realizado hasta la fecha con microsatélites sobre perros ganaderos ibéricos. No parte de hipótesis ideológicas: trabaja desde la función, la historia y la genética poblacional. Ya no es un estudio exploratorio como el de 2014: es estructural y comparativo.
La autora establece desde el principio algo fundamental: las razas caninas son poblaciones dinámicas, no compartimentos estancos. Esta perspectiva rompe con la visión clásica de la FCI y es central para entender al Perro Lobo Español. El PLE no fracasa en encajar en el modelo FCI porque sea «impuro»: el modelo FCI simplemente no fue diseñado para poblaciones funcionales antiguas.
El PLE presenta más diversidad genética que el Pastor Alemán y el Lobo Checoslovaco. Esto descarta un cuello de botella moderno y, con él, la hipótesis de que sea una creación reciente o un derivado de razas europeas modernas.
En el análisis bayesiano STRUCTURE (K=9, mejor ajuste), el grupo wolfhound aparece claramente diferenciado y no se mezcla con Pastor Alemán ni Lobo Checoslovaco. Forma un clúster junto con el Palleiro gallego y el Herreño: un grupo ibérico propio, distinto de los wolfdogs centroeuropeos.
El Spanish Wolfhound se separa claramente. El Czech Wolfhound es el más extremo por su hibridación conocida con lobo. El Pastor Alemán aparece como grupo genéticamente empobrecido. Todo es coherente con la historia de creación de cada raza.
«[…] in the Iberian wolfhounds there is more genetic variability and diversity.»
— Villegas Giménez, B. (2019). Population structure and genetic variability of livestock dog breeds in the Iberian Peninsula, Azores, Canary and Balearic Islands. Trabajo Fin de Máster, UIMP – CSIC.
Este trabajo confirma que el PLE se separa del Pastor Alemán, refuerza que no es un subproducto del Lobo Checoslovaco y añade tres elementos nuevos respecto al estudio de Doadrio: un tamaño muestral muy superior (1.248 frente a 76), una mejor estructura poblacional y un contexto histórico más elaborado —trashumancia, selección funcional, distribución geográfica—. El estudio de 2014 no fue casual ni débil: este trabajo lo confirma con mayor potencia estadística.
La autora abre además una línea de investigación de gran alcance: el posible origen ibérico de linajes de perros lobos exportados a América. Una hipótesis que, de confirmarse, tendría implicaciones históricas y cinológicas de primer orden.
Desde un punto de vista estrictamente genético: el PLE tiene alta diversidad genética, forma un clúster propio y está mejor diferenciado que varias razas actualmente reconocidas por la FCI. Es una población funcional antigua, mantenida por selección de trabajo, no estética.